Disponer de un vehículo grande tiene sus pros y sus contras. En mi caso, llevar varios equipos de pesca montados, incluso con las cañas desplegadas, supone poder dar un lance cuando se presenta una oportunidad inesperada. En muchas ocasiones, este oportunismo me ha dado buenos peces. El problema es que con tanto sitio y pasando muchas veces al dia al lado del mar, suelo excederme en el número de cañas y carretes que llevo “encima”. En muchas ocasiones pensé que si me dieran el palo en la furgo sería mi ruina, pero nunca se me ocurrió que ella sola, por iniciativa propia, comenzara a arder hasta calcinarse por completo con todo su contenido, y con ella también gran parte de mis mejores cañas y carretes, conseguidos después de no pocos esfuerzos.
Lo que se ve en la foto son un stella 8000 y un biomaster 6000 pg, aún sujetos en sendas cañas de jigging, ahora irreconocibles. Y fué lo que mejor soportó el fuego, el resto de material apenas se distinguía en el montón de ceniza: la Ron Arra, la berkley tactix, la speed master, la hart poizon… la thomas & thomas !!… y los dos twin power 5000, el stradic 2500, el vision. También un número indeterminado pero ingente de señuelos de todo tipo, minows, paseantes, vinilos… Los jigs se salvaron, eso si, además del boga grip, un alicate y una navaja. La sonda y el gps tampoco sobrevivieron.
En fin, un desatre total. Algo he aprendido, eso espero. Y ahora toca montar cañitas nuevas y fabricar señuelos hasta que poco a poco pueda ir recuperando parte de lo perdido. Eso si, tengo una oportunidad única de sacarles partido a los Jurelas jigs, toda una caja de preciosidades que el otro día me envió Juan (si los pilla el Angelote hace estragos).
Para que esta entrada no parezca una esquela, unas fotos de algunas de las moscas que monté estos dias:

















