Terminó nuestra visita a Gran Canaria. El Peñon Fishing Team y yo nos fuimos a pasar unos dias con los chicos de la redonda. Antes de nada, antes de pasar a describir lo que fué la pesca en esta enorme roca negra, agradecer a todo el team granca, el trato y la hospitalidad, la dedicación y las risas. Como acostumbran, en todo momento estuvieron pendientes y dispuestos a ponernos todo en bandeja para que saboreáramos cada minuto. GRACIAS CHICOS, SOIS UNOS MONSTRUOS !!. También agradecer a sus respectivas señoras la paciencia en estos días en los que estuvieron más pendientes de nosotros que de ellas. Y como no, a mis niñas, que me acompañaron esta vez y aunque no salí a pescar tanto como el peñon team, soportaron buenas sesiones de pesca por mi parte e interminables tertulias escamosas por parte de todos.
Tampoco les acompañé en la incursión al epicentro de la fiesta de los disfraces, así que Ángel se encargará de ilustrar esos momentos gloriosos, algunos como os podeis imaginar ya censurados.
Al no haberlos acompañado en todas las salidas, no tengo un control cronológico de todas las capturas, pero si todas las fotos. Para no enrrollarme mucho, resumiré primero el spinning y después el jigging. Y en cuanto pueda, montaré el video resumen.
El spinning.
El Peñón team llegó a la isla un día antes que yo y en la primera salida tuvieron una tarde activa por parte de los sierras. Decir que salvo en el spinning costero, Jose Juan se llevó la palma, pegándolo todo incluso sin querer y Elías y yo nos tuvimos que conformar con lo que le sobraba al muy cabronazo. Aun así los tres pudimos probar la potencia de éstos peces y la diversión que proporcionan con equipos ligeros, calentando las bobinas de nuestros stradics con sus contínuas carreras alrededor del barco.
Los SL 17 se llevaron la palma con los sierras, pero cuando ppjones decidió que nos iba a permitir pegar un sierra a Elías y a mi, colgó del bajo un pachinco para intentar sacar un pejerey. Y el tío va y pega otro sierra… en superficie. Pa matalo vamos.
Los chicos también pegaron sendas bicudillas a modo testimonial. Yo también toqué una pequeña que no llegó a embarcar y ya con el sol alto tuve buenos ataques de pejerrey al sammy grande y una persecución a un bounder hasta muy cerca del barco.
En cuanto al spinning costero, los chicos del Peñón sólo dedicaron una salida por la tarde y otra de mañana que hubo que abandonar por el exceso de mar de fondo y viento, con el resultado de una aguja buena para Elías.
Por mi parte, para no abusar de la familia, decidí cambiar dos salidas embarcado durante toda la mañana, por dos amaneceres desde costa. De la mano de Rafa, me metí un bonito pateo hasta uno de sus mejores pesqueros. El primer día, con el mar algo duro pero bonito, Rafa pegó un pejerrey pequeño y poco después yo me estrené con este pez, con un ataque espectacular en superficie y una buena pelea buscando el canto de la piedra y golpe de mar en el pecho a mitad de la lucha. Captura a la canaria, como dice Ángel.
El segundo día, otra vez con Rafa empeñado en dejarme los mejores lances en el momento crítico, añadí otra especie nueva a mi lista, una bicuda de talla considerable, que después de pegar una carrera y soltarse, volvió a atacar el aile magnet blanco a mis pies, justo antes de sacarlo del agua. Un buen caimán, en palabras de Rafa. Gracias tio, todo un placer compartir esas horas contigo.
Antes de las diez, tuve tiempo de sacar otros dos pejerreis, de tamaño mas contenido y de disfrutar de unos cuantos ataques en superficie de este agresivo escamudo.
El Jigging.
En cuanto a la pesca vertical los chicos del Peñon fueron los que se llevaron el gato al agua. Yo les acompañé un sólo día. Eso si, de sol a sol, pero a pesar de no descansar ni un momento el trabajo no se vió recompensado y sólo a última hora, mientras Jose, Elías y Jose Juan armaban un ovillo con sus líneas, tuve la picada de una sama que andaría por los 4-5 k y que se soltó a media agua, después de deleitarme un ratillo con sus cabezazos inconfundibles.
Los dias de jigging fueron más bien lentos, sin apenas deriva y altas presiones, en principio no muy favorables pero los chicos y el buen hacer de los skipers lograron arrancarle al fondo unas cuantas piezas. Aunque los dos lo probaron todo, Elías fué el señor de las samas (de pelo, DDDD) y medrejones… pues eso, medrejones.
El segundo loquillo de ppjones, ya de un tamañito guapo, lo pegó con la técnica del ascensor (vease entrevista en La Arrancadilla) con trenzado insuficiente y la caña enchufada sólamente un centímetro en el mango, para que se hagan una idea de la inmensa potra que le acompañó durante el viaje.
El tercero, el pez de ppjones, ese si. Lo pegó con un correcto jercking, con un equipo para hombres y con Ángel susurrándole que aún lo podía perder en los últimos metros.
Y por supuesto a jigging tampoco faltaron los sierras, a pesar de que hay quien dice por la isla que este año no hay. Menos mal…
Y eso fué lo que dió de si la pesca. El resto fueron excursiones por el sur y el interior, carnaval, cervecitas, ron y gastronomía, sobre todo pescado. Corrieron las recetas a base de sierra: sierra a la plancha, sierra en salpicón, croquetas de sierra, empanada de sierra, arepas de sierra y alguna que se me olvida. Muy rico todo.
Espero volver algún día, pero antes esperamos por aquí a toda la tropa: Ángel, Jose, Rafa y Ángel “cañacortada”, aquí está vuestra casa.
Empiezo con el video ya.


































Ni que decir tiene, que todos estos animalicos del spinning volvieron al mar para seguir su ciclo vital.





















