Agosto, el nordeste y las corrientes.

Perdí la cuenta de los días que lleva instalado el nordeste en la costa norte. Y por la pinta, habiendo entrado con la luna llena, todavía tenemos para rato. Se enfría y aclara el agua considerablemente, se instala una marejada incómoda y encima el mar no se mueve. Si a todo esto sumamos las fuertes corrientes que suelen aparecer por estas fechas, el resultado para la pesca es paupérrimo y desalentador. Le quita a uno las ganas hasta de intentarlo. Aún así el sábado quedé con Félix para aprovechar esas escasas horas de madrugada en las que el nordeste afloja ligeramente. En su visita del año pasado no se nos dió mal con las lubinas, que tanto hecha de menos en Lanzarote.

Aún no había amanecido cuando nos acercamos a las piedras para tentarlas a spinning y ya se veía alguna luz deambulando sobre ellas. El mar bastante parado, las aguas claras y la concurrencia en la zona no nos dieron muchos ánimos. No tardó en entrar una al node que tenía colgado de mi caña. Daba la medida por los pelos, así que volvió al agua rápidamente. Vimos sacar alguna desde tierra de tamaño parecido (esas no volvieron a nadar) y en vista que la cosa no prometía gran cosa decidimos seguir ruta y buscar en otra zona. Más de lo mismo.

Antes de salir a probar el jigging, paramos en una piedra que sube hasta los nueve metros de profundidad. Con los equipos de spinning, Félix  lanzó un jensen de 25 gr y yo un bucktail banana head de Jurelas color rosa y blanco. Las picadas no tardaron, Félix perdió la suya y la mía subió a bordo. Tal vez porque no es una muestra muy utilizada para lubinas, me hace especial ilusión cuando saco una con éstos señuelos. Y sin duda los de Jurelas son los más currados de todos los que he visto. Lubinita guapa que pasaba de los dos kilos.

El sol tomó algo de altura y se acabaron las picadas. Hubo intento a jigging pero enseguida el nordeste cogió protagonismo y las derivas se hicieron rápidas, lo que unido a la fuerte corriente hizo imposible pescar por encima de los 50 m. de sonda. Así que lo que tocó fué el jigging ligerito y la metralleta a los chicharros, que hasta andaban desganados también. Algún abadejín, el cabracho que encabeza la entrada y media docena de chicharros cerraron la mañana.

Toca esperar un cambio de tendencia, a ver si hay manera de tocar algo y recuperar el convencimiento de que estamos haciendo bien las cosas.

2 comentarios to “Agosto, el nordeste y las corrientes.”

  1. Esta para todos igual Eugenio, este Cantabrico como bien sabes tiene sus propias manias y cambios de humor por llamarlo de alguna manera….”PERO YA ESTA BIEN”.

    Por aqui todo el mundo se queja, con el topico de ( no comen ni las cabras) y es tan real como suena.
    Muchas millas las recorridas y horas y horas en la mar, con la simple compañia de alguna sierrita que nos ameniza un poco las jornadas, pero nada mas….sera cuestion de tiempo.

    Un saludo y muy guapa la lubi..ya veo que los jurelas tambien estan en primera lista.

  2. gorrioni Says:

    Eugenio, tu no te preocupes que la meteo siempre acaba dando un respiro. Lo mismo incluso viene bien un poquito de barbecho en la zona…

    Guapa la lubi, además como tu bien dices con esos señuelos y cotas hacen más ilusión. Lástima que se perdiera el doblete.

    Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: